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Ponga un gato con sida en su vida

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El sida o virus de inmunodeficiencia felina, VIF es un virus que afecta a los gatos domésticos mundialmente. Aproximadamente un 11% de los gatos del mundo están infectados con el sida felino. Este virus se diferencia taxonómicamente de otros dos retrovirus felinos, el espumavirus felino y el virus de la leucemia y está más emparentado con el virus de inmunodeficiencia humana VIH.

La inmunodeficiencia felina o VIF (“sida felino”) se descubrió por primera vez durante una investigación de una epidemia en una colonia de gatos aparentemente sanos, estos gatos eran recogidos de la calle en América. Aunque no lo creáis, hay gatos que son positivos a dicha enfermedad pero se queda de manera latente en el gato sin llegar a producirle enfermedad, otros por desgracia, desarrollan la enfermedad teniendo que ser controlados de por vida, ya que nunca eliminan la infección del cuerpo.

¿Un gato tiene sida? ¿Eso es posible?

Si sois gateros o tenéis algún gato en la familia seguro que habréis oído hablar de una enfermedad llamada comúnmente “Sida Felino”. Muchas personas que llegan a la consulta con un gato al que desgraciadamente le diagnosticamos este virus se hacen siempre las mismas preguntas: ¿es contagioso a las personas?, ¿Es igual que el sida humano?, ¿Va a vivir bien o lo tengo que sacrificar?. Hoy quiero hablaros de esta enfermedad puesto que es muy importante en los gatos que tienen acceso al exterior de la casa y realizan sus “escapaditas” a ver a sus amigos gatunos, los gatos que por desgracia se encuentran en la calle sin dueños y en los gatos de colectivos tales como protectoras o criaderos.

¿El sida en gatos es igual que el sida en humanos?

Los síntomas del virus felino y el humano son muy similares, pero no hay que tener miedo por tener un gato con VIF, ya que el virus es específico de esa especie, lo que significa que:

Un gato con VIF (virus de la inmunodeficiencia felina) solo podrá infectar a gatos, del mismo modo que una persona con VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) solo podrá contagiar a humanos y nunca a gatos.

Desgraciadamente hoy día no existe en Europa ninguna vacuna para proteger de dicho virus, se están estudiando varios métodos para obtener una, pero de momento no hay ninguna vacuna frente al sida felino que sea del todo efectiva y que no enmascare los test seriados en clínicas. En USA, Nueva Zelanda, Australia y Japón sí disponen de una vacuna, pero la cepa del virus es diferente, por lo que no es útil en Europa. De momento seguimos esperando que se dé con la clave para poder controlar este virus en gatos.

¿Cómo se transmite?

El virus es de distribución mundial con prevalencias que varían según las áreas de estudio. En gatos estudiados en España se han hallado prevalencias comprendidas entre el 11 y 22%. La transmisión del virus es a través de la saliva, es decir cuando un gato muerde a otro gato. La transmisión sexual no se produce ya que donde mayormente se localiza este virus es en la boca del gato. El problema es que al copular, el gato macho muerde el cuello a la hembra para inducirle la ovulación por lo que en este momento le estaría transmitiendo el virus. Por ello, los gatos machos sin castrar corren mayor riesgo de contagio del sida, y la prevalencia se incrementa con gatos callejeros y extraviados. Aunque los gatos pueden infectarse a cualquier edad, los síntomas son de aparición tardía por lo que suele presentarse en animales adultos y mayores.

¿A qué afecta el VIF a los gatos?

El contagio, como hemos visto, se realiza a través de la saliva: por mordeduras, peleas entre machos, acicalamiento mutuo, uso de comederos y bebederos conjuntos, etc. El VIF afecta al sistema inmunológico del animal y lo destruye. Esto causa que su sistema inmunitario se vaya poco a poco deteriorando llegando el momento que el animal no tenga prácticamente defensas. Por ello, el gato ya no podrá hacer frente a infecciones, estando en riesgo directo de contraer enfermedades por otros virus, bacterias o parásitos.

Sintomas del sida en los gatos

Los síntomas del “sida felino” pueden ser muy in específicos y en diversas ocasiones difíciles de detectar. Durante la primera fase de la enfermedad que dura 2 – 4 meses los gatos pueden mostrar simplemente malestar, fiebre y ganglios linfáticos más grandes de lo normal. Esta fase es superada por la gran mayoría de gatos entrando posteriormente en una fase donde aparentemente están sanos y el virus comienza a diseminarse. Por último, entran en una fase en la cual aparecen otros signos por el efecto directo del virus sobre el sistema inmunológico: diarrea, infecciones respiratorias, infecciones en piel, enfermedades secundarias, etc.

Mi gato tiene sida ¿Y ahora qué?

Algo muy importante si hablamos de este virus es que si tu gato ya es positivo a VIF, lo va a ser de por vida ya que no existe actualmente ningún tratamiento que elimine de forma definitiva el virus del interior de su cuerpo, pero podríamos llegar a controlar la enfermedad y darle calidad de vida al gato durante muchos años más. El principal objetivo del tratamiento frente a este virus está enfocado en darle buena calidad de vida y evitar infecciones secundarias. Estos gatos deben de estar en casa (no dejarlos salir a la calle) para evitar infecciones secundarias y además evitar la diseminación del virus a otros gatos. Habrá que darles una muy buena nutrición y manejo esencial para que tengan la mejor calidad de vida y salud. Y como no, visitar al veterinario de forma semestral para detectar si hay cualquier cambio en la salud del gato e incluso una analítica al menos por año para asegurarnos que no hay nada más por ahí escondido, recordad que los gatos son expertos en ocultar enfermedades por lo que su detección temprana y más si hay un virus de este tipo asociado es primordial.

Recomendaciones de la Clínica Veterinaria La Asunción

En estos casos recomendamos la castración para reducir el estrés que se produce en el celo y comportamiento sexual. También tener en cuenta que los gatos sin castrar son más propensos a irse de casa y tener peleas con otros gatos (propagando así el virus). Si hay más gatos en casa, habrá que controlar que los otros gatos no estén infectados y separarlos para evitar el contagio (evitar que compartan bebederos, comederos, etc).

En el caso de querer introducir un gato nuevo en casa, si ya tienes más gatos, el mejor consejo que podemos darte es hacerle una analítica completa para detectar agentes patógenos infecciosos ya que en los gatos por desgracia es mucho más peligroso de lo que parece. Puedes poner a tus propios gatos en riesgo directo, incluso en algunos casos riesgo de muerte.

Infórmate bien antes de introducir cualquier animal sin datos de su procedencia y su estado de salud porque por desgracia, ya hemos tenido que pasar por alguna triste historia en la que algún cliente ha recogido un gato de la calle aparentemente sano y pocas semanas después, su propio gato es el que ha enfermado gravemente.

"Pueden vivir muchos aсos"

«El desenlace no siempre es la muerte del animal, pueden vivir muchos aсos aunque se convertirбn en portadores de la enfermedad durante toda su vida», explica la veterinaria Montse Dogos, miembro del Gemfe (Grupo espaсol de especialistas en medicina felina) y colaboradora habitual de Difusiуn Felina.

Las familias lo viven sin miedo. «Ninguna pondrнa en riesgo a los suyos si tuviera la mбs mнnima duda», enfatiza Miguel, diseсador grбfico de 30 aсos al que se le ve entusiasmado con Chacho. «No pasa absolutamente nada por tener en casa uno o varios gatos portadores del virus conviviendo con otros que no lo son». Antes de tener un hogar, el «zalamero» chacho malvivнa en un poblado gitano a las afueras de Pontevedra. «Mis amigos le llaman cariсosamente 'gato sidoso', lo acarician y se ponen a jugar con йl. Tambiйn mis padres y mi hermana Leticia».

El felino lleva dos aсos con Miguel y cada noche duerme con su dueсo. Durante el dнa comparte su espacio vital con una gata con la que se relaciona con toda normalidad sin apenas riesgo de transmisiуn del virus ya que al estar esterilizado no hay peligro de monta, una de las vнas mбs comunes de transmisiуn del VIF. Otra es a travйs del mordisco durante una pelea. Por esta razуn, los machos sin castrar corren mayor riesgo de contagios, sobre todo si se escapan, los callejeros y extraviados. La saliva (cosa que no ocurre en humanos) y la sangre son las principales vнas de contagio. Un solo mordisco -o un lametуn en una herida- puede desencadenar la transmisiуn de la infecciуn. Compartir el bebedero y el comedero conlleva un riesgo aсadido.

El virus actъa principalmente destruyendo las defensas del gato, provocбndole fiebre, diarrea, inflamaciуn de la lengua y las encнas, dificultad para respirar y alteraciones neurolуgicas que causan desorientaciуn y alteraciones del equilibrio, asн como la pйrdida de impulsos elйctricos en los nervios de las extremidades. Algunos gatos que nacen de hembras positivas pueden llegar incluso a infectarse durante la gestaciуn o a travйs de la leche materna. El sida felino, o VIF (Virus de Inmunodeficiencia Felina), ataca los linfocitos T (importantes para mantener en buen estado el sistema inmune), y esto hace que en el animal afectado se generen desуrdenes en las defensas naturales del organismo que van progresando paulatinamente.

La buena noticia es que el VIF «no se transmite a los humanos», insiste una y otra vez la veterinaria Martнnez. «Y si estбn bien alimentados y controlados pueden tener una vida muy larga». Algunos estudios sostienen que sуlo un 30% de los gatos portadores llega a desarrollar el sida. Depende en gran medida de la fortaleza con la que el sistema inmune enfrenta la enfermedad. Es mбs, aсade la especialista: «el virus no se transmite a los perros, ni a los pбjaros, ni a ningъn animal diferente a los mismos felinos, es decir, ъnicamente infecta a los de su misma especie, los felinos». Tampoco necesitan una medicaciуn espacial. En la mayorнa de los casos basta con una dieta equilibrada (deben evitarse, segъn los expertos de Gemfe, la carne cruda, los huevos y la leche no pasteurizada porque el riesgo de infecciуn por bacterias alimentarias y parбsitos es mayor en estos animales con las defensas bajas), «desparasitaciуn y dos o tres analнticas de control al aсo con el fin de detectar precozmente la mбs mнnima seсal antes de que la enfermedad aparezca», subraya la veterinaria Montse. Se conocen casos de gatos positivos que han superado incluso los 10 aсos de vida, una edad muy similar a la expectativa vital de un gato negativo.

Uxнo, con el que arranca este reportaje, ya tenнa los sнntomas de la enfermedad cuando Fбtima lo acogiу con apenas un aсo. Hoy tiene cinco, le falta un ojo y con el otro apenas ve. «Tuvieron que vaciбrselo, pero ahн estб йl con ocho kilos, pidiendo caricias a todo el mundo y con una vitalidad tremenda», cuenta Fбtima satisfecha y esperanzada.

Mimн, como Chacho y Uxнo, tambiйn ha roto la leyenda que atribuye a los gatos una resistencia casi sobrenatural. Mimн ha logrado superar esas siete vidas mнticas de los gatos. La octava y definitiva le llegу a travйs de una mujer de 74 aсos, buen corazуn y de nombre Milagros. «Mimн era un esqueleto y habнa dado a luz a tres gatitos», recuerda Milagros orgullosa de de tener una gata positiva. «Se la vi a una mujer que conocнa y se la pedн. Ahora vive como dios». Ha cumplido cinco aсos. «No toma ninguna medicina, come buen pienso, le doy vitaminas para reforzarle las defensas, viaja, toma el sol en la terraza, juega con mis nietos, con los perros. Estб como una reina», resume Milagros, quien dice que ya no se imagina la vida sin su gata con VIF.

Pero no todo es tan bonito. Tener un gato positivo requiere estar alerta y tener unos cuidados bбsicos. Por ejemplo, si usted ya tiene gato y quiere llevarse otro a casa, es imprescindible que le haga la prueba del sida y la leucemia felina. Aunque son enfermedades diferentes, ambas afectan el sistema inmune.

La leucemia -conocida como la enfermedad de gatos amigos, porque se necesita de una relaciуn estrecha entre animales positivos- tambiйn se contagia por contacto directo, especialmente por la saliva de los gatos enfermos, aunque tambiйn se encuentra en secreciones como heces, orina, sangre y leche. De ahн que los veterinarios advierten que si ya tienes un gato y vas a llevar otro a casa, les hagas la prueba de sida y leucemia.

Es una irresponsabilidad unir dos gatos sin saber su estado, teniendo en cuenta que acicalarse, compartir arena y comedero son factores que aumentan el riesgo de contagio. Y si ya tienes un gato positivo, lo mejor es no dejarle salir a la calle, ya que se expone a contraer nuevas enfermedades que le pueden complicar su salud al estar mбs bajo de defensas.

Almudena Savanna es toda una veterana. Nos da su pista una joven andaluza que durante un tiempo facilitaba la adopciуn de gatos con VIF. Almudena vive con tres gatos, dos adoptados y uno en acogida hasta que encuentre un hogar definitivo. Uno de los adoptados lo recogiу de la calle, lo llevу al veterinario y йste le dijo que era un positivo. Aun asн, «decidн quedбrmelo», cuenta satisfecha del paso dado. Luego se hizo con una gatita, tambiйn infectada, que se la trajeron desde Cбdiz a Madrid, donde la fisioterapeuta trabaja y reside. «Ha sido de lo mejor que me ha pasado, saben bien lo que es sufrir y quizбs por eso son muy agradecidos. No dan problemas, al contrario, me dan alegrнas a diario. Les controlo mucho la salud y poco mбs», remata Almudena. Algo parecido les ocurriу a Iria y Diego cuando decidieron adoptar a Mirko, venнa de la calle y tenнa el virus. Con йl llevan ya cuatro aсos y medio compartiendo piso.

«Yo no sabнa lo del sida felino», admite la joven pontevedresa cuya idea ahora es montar una casa de acogida donde los gatos con sida «puedan vivir con dignidad» en vez de terminar sacrificados por una inyecciуn letal.

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Consultor diplomado en asesoría y

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Tu asesor personal: Enrique Merino

Presidente voluntario:

Mundo Positivo (personas afectadas e infectadas con el VIH)

Teléfono del SIDA-VIH

+34 654321849

(Coste 15 € llamadas ilimitadas)

¿Quiénes son más propensos a sufrir esta enfermedad?

El sida felino es una enfermedad que por ser transmitida por contacto con la sangre está más presente entre gatos enteros (osea que no están esterilizados), generalmente machos, que se encuentren en libertad y semi-libertad y que pelean por territorio o hembras.

¿Cuál es el tratamiento del sida felino?

En las fases agudas y crónicas de la enfermedad es necesario hacer un tratamiento de sostén y de control de las enfermedades oportunistas que puedan estar presentes. Antibióticos, fluidoterapia, etc, pueden ser benéficos siempre y cuando el sistema inmune esté competente. En la fase de portador asintómatico es importante usar antivirales siempre y cuando el paciente no tenga anemia. Por esta razón, un gato positivo a sida requiere atención veterinaria continua. Así el veterinario se asegurará que el gato pueda recibir el tratamiento antiviral sin poner en riesgo su salud.

Existen en el mercado varios fármacos que ayudan al estímulo del sistema inmune, ayudando a prevenir infecciones secundarias y aumentando las defensas. En mi experiencia, uno de estos es Citomix Guna, que ha funcionado muy bien, proporcionándole a mis pacientes mejor calidad de vida.

¿Cómo se previene?

En Colombia aún no existe una vacuna contra esta enfermedad por lo que los cuidados preventivos deben ser aún mayores. La esterilización temprana, evitar que tenga contacto con muchos gatos (sobre todos si no han sido esterilizados) y evitar el acceso a la calle es fundamental para evitar el contagio.

Video: El gato tiene muchas vidas, tú sólo una. Usa el preservativo, evita el SIDA (Julio 2020).

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