Animales

Es normal que el cachorro lo muerda todo?

Pin
Send
Share
Send
Send


Los artículos para calmar las molestias en los dientes, así como olvidarse de ciertos juegos, calman el ansia mordedora del perro pequeño

  • Autor: Por CAROLINA PINEDO
  • Fecha de publicación: 1 de noviembre de 2012

El can percibe sensaciones táctiles a través de la boca. Si a esto le añadimos que un cachorro tiene molestias debido al cambio de dentición, nos topamos con un perro que mordisquea todo: manos, zapatillas, cortinas, calcetines. Pero si sabemos las causas por las cuales lo hace, podemos encauzar la situación. Este artículo destaca los juguetes específicos para que el cachorro muerda, dos errores que se deben evitar con el perro que muerde todo, por qué la cría destroza la casa en ausencia de sus dueños y cinco pautas para educar al cachorro.

El cachorro ejercita su sentido del tacto a través de su boca

El cachorro de perro es un pequeño explorador que necesita descubrir el mundo, como todos los mamíferos de corta edad. Para ello, requiere olisquear, ver y oír, pero también ejercitar su sentido del tacto, y lo hace a través de su boca. "Los cachorros de perro necesitan mordisquear porque de esta manera reconocen y descubren su entorno. Para ellos, su boca representa el sentido del tacto", explica José Luis Torres, veterinario de la Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Madrid.

Los cachorros, como todos los animales jóvenes, son traviesos y mordisquean como forma de interactuar con su entorno. Pero otro motivo por el que usan tanto su boca es porque tienen molestias hasta que mudan los dientes de leche por los definitivos. Y morder alivia ese dolor.

Mi cachorro lo muerde todo, ¿realmente es normal?

Es importante resaltar que hasta las 3 semanas de vida debemos permitir que nuestro cachorro muerda todo lo que desee. Eso no significa que dejemos a su alcance zapatos u objetos valiosos, todo lo contrario, debe disponer de juguetes propios a los que morder (y específicos para cachorros), e incluso debemos permitirle que nos mordisquee a nosotros, nos está conociendo y está explorando, algo positivo para él.

No olvides que cuando te marches de casa y el perro esté sin supervisión será básico dejarle en un parque (también llamado corral) para cachorros. De esta forma impedirás que muerda todos los objetos que encuentre por el hogar.

Recuerda que aunque tu perrito se pase todo el día mordiendo, en un principio no tienes por qué preocuparte, morder es algo muy necesario para un cachorro, tanto como dormir, es por ello que el sueño de los cachorros se caracteriza por ocupar una gran parte del día. Únicamente deberías preocuparte si tu cachorro muerde muy fuerte o bien si muerde con agresividad a algún otro miembro de la familia, ya sea a un humano o a otra mascota.

En los demás casos, si bien se trata de un comportamiento normal, es importante establecer unos límites para que a medida que el cachorro vaya creciendo no malinterprete nuestra buena intención de dejarle explorar el entorno con sus dientes.

Cómo gestionar la mord >

A continuación te mostramos unas pautas básicas para que este comportamiento típico del cachorro sea gestionado de forma saludable y no desencadene en un futuro en problemas del comportamiento:

  • Partiendo de la base de que el cachorro necesita mordisquear, lo mejor es ofrecerle juguetes especialmente diseñados para este fin y dejarle claro qué es lo que puede morder, felicitándole cada vez que los utilice.
  • A partir de las tres semanas de edad, cada vez que el cachorro nos muerda realizaremos un pequeño chillido y nos apartaremos, ignorando al perro durante un minuto. Ya que él deseará seguir jugando con nosotros, poco a poco entenderá cuál es el nivel de mordida aceptable. Cada vez que nos apartemos incluiremos la orden "suelta" o "deja" que posteriormente nos ayudará en la obediencia básica del perro.
  • Evita sobreexcitar al cachorro, eso puede conducir a una mordida más fuerte y descontrolada. Puedes jugar a morder con él pero siempre de forma calmada y tranquila.
  • Cuando el perro comprenda los límites y no muerda aquello que le hemos prohibido, es importante reforzar positivamente este acierto. Podemos utilizar comida, palabras amables e incluso una caricia.
  • Evita que los niños jueguen a morder con el cachorro, ellos deben interactuar siempre mediante un juguete que evite que les haga daño.

Si bien es normal y necesario que tu cachorro se pase gran parte de su tiempo mordiendo, estos sencillos consejos te ayudarán a que el desarrollo de tu perro se produzca de la mejor forma posible.

Si deseas leer más artículos parecidos a ¿Es normal que el cachorro lo muerda todo?, te recomendamos que entres en nuestra sección de Educación básica.

¿Qué tipo de cosas debemos evitar?

  • Debemos evitar dejar a su alcance cosas que pueda destrozar.
  • Evita dejarle jugar con objetos de la familia (por ejemplo, zapatillas rotas, calcetines..) ya que el perro no diferenciaría entre tus cosas personales, y las cosas que le has dado para que pueda jugar.
  • Evita los castigos. ¡El castigo muchas veces empeora el problema! La mayor parte de las veces, el perro no entiende por qué se le está castigando, y además…¡Puede cogerle miedo a su dueño!
  • ¡No refuerces sus conductas negativas! Es decir, si tu perro está haciendo algo para llamar tu atención, ¡no le hagas caso! Si le haces caso, estarías reforzando ese comportamiento.

¿Qué tipo de cosas debes potenciar?

(Foto via: rinconpastoraleman)

  • Haz más deporte con tu mascota, así conseguirás que su nivel de hiperactividad baje.
  • Proporcionale juguetes que despierten su interés, ¿has probado los juguetes tipo Kong? ¡Con estos juguetes puedes potenciar su olfato y su capacidad de búsqueda!
  • Potencia que esté calmado, ¿cómo puedes hacer esto? Simplemente préstale más atención si está tranquilo, de esta forma lo potenciarás.
  • Hay personas que recomiendan untar un objeto con una sustancia desagradable (como por ejemplo el aceite de citronela), de esta forma es posible que tu perro deje de buscar morderlo y empiece a aborrecerlo.

No obstante, si piensas que tu perro tiene problemas de conducta, en Wakyma te recomendamos, ¡consultar con un profesional! Este te podrá dar el mejor diagnóstico, y tratamiento adaptado a el caso de tu perro.

Todos los cachorros muerden

Lo primero que debes saber es que todos los cachorros muerden y esto en principio no es nada conflictivo. Se trata de una manera de explorar el mundo y además están en el período en que les salen los dientes, con las consecuentes molestias, y necesitan desarrollar y fortalecer sus encías.

El problema surge cuando no les enseñamos a diferenciar qué pueden morder y qué no. Cuando un cachorro pasa sus dos primeros meses con su madre, ésta le enseña a controlar su boca y la fuerza de la mordida. Si muerde fuerte sus mamas, se levantará y le dejará sin comer. Si muerde fuerte a sus hermanos, éstos se alejarán y aprenderá progresivamente a controlar la mordida. Si molesta a su madre o hermanos con sus mordiscos, éstos le gruñirán o aullarán para enseñarle que no debe hacerlo, y su madre puede cogerle del cuello y alejarlo.

Al llegar a tu casa, eres tú quién debe enseñarle a controlar sus mordiscos. Proporciónale un juguete adecuado para él que pueda morder. Cuando muerda algo inadecuado, frena su actitud y dale a cambio el juguete. Puedes emplear los mismos métodos que usaría su madre, ya que los comprenderá instintivamente.

¿TIENES UN CACHORRO O PERRO QUE ADIESTRAR?

Alfombras de adiestramiento caninas ¡descubre las más vendidas!

  1. >Ver en Amazon

Establece cortas rutinas de juego de agarre y suelta y control de la presión de la mordida para que aprenda tanto a controlar su fuerza, como a soltar objetos inadecuados y morder solamente sus juguetes.

Generalmente, las mordidas de un cachorro no son señal de agresividad. Entre ellos, utilizan los mordiscos como forma de interacción y aprenden a controlar la fuerza por la reacción de los demás. Es importante que pasen los dos primeros meses con su madre, porque en ese tiempo aprenden a inhibir la mordida. De otra manera, deberás ser tú quién le enseñe a hacerlo.

La mejor manera para lograrlo, es participar en el juego como un cachorro más. Permítele que te muerda la mano y cuando consideres que aprieta demasiado, lanza un par de “ay” o aullidos cortos y retira tu mano, parando el juego. Tras una pausa, vuelve a jugar. Cuando tu cachorro aprenda a frenar, prémiale con caricias y cariño.

Si esto no funciona, tras emitir un aullido y retirar tu mano, levántate y sal unos segundos de la habitación. A continuación, regresa y continúa el juego. Aprenderá que si aprieta demasiado, el juego se acaba y poco a poco controlará su mordida.

Cuando aprenda a morder y soltar, proporciónale un juguete que sí pueda morder, para que aprenda que cuando necesite ejercitar su mandíbula, debe ser ese juguete y no otra cosa lo que debe utilizar.

No le grites ni le golpees. Interpretará los gritos como ladridos de ansiedad y puede pensar que estás feliz jugando y continuar mordiendo. O puede cogerte miedo y actuar de forma defensiva.

Cuándo la mordida del cachorro pasa a ser un problema conductual

Si durante el juego el cachorro gruñe o enseña los dientes mostrando tensión en su cara, esa actitud ya no es parte de un juego y puede acabar convirtiéndose en un problema. Intenta calmar a tu cachorro, y si se pone agresivo, cógele por el cuello y levántalo, llevándolo a otro lugar. Si tu perro es algo mayor, ponlo panza arriba y sujétalo por la boca sin hacerle daño, hasta que saque la lengua y se lama el hocico en señal de calma. Puede ser buena idea tener un buen libro de adiestramiento de perros, pero si finalmente no logras frenar la agresividad, acude a un adiestrador canino para que te ayude a solucionar el problema.

No muevas tus manos o pies delante de su cara, porque lo interpretará como un juego y se tirará a morderlos.

Si te muerde los pies, no los levantes, ya que se lanzará a por ellos. Es mejor que le digas “NO”, frenes la mordida y los dejes quietos, para que no sean una presa interesante. Hay perros, como el Border Collie, que tienden a morder los tobillos porque es parte de su instinto de pastoreo. Deberás enseñarle a no hacerlo con los tuyos.

Adiestra a tu cachorro con paciencia y cariño y no dejes nunca de enseñarle para mantener las pautas de conducta adecuadas.

¿TIENES UN CACHORRO O PERRO QUE ADIESTRAR?

Alfombras de adiestramiento caninas ¡descubre las más vendidas!

  1. >Ver en Amazon

Las enfermedades o dolencias internas también pueden desencadenar la agresividad de tu cachorro. Consulta a tu veterinario para descartar estos problemas o realizar el tratamiento adecuado.

Juguetes para que el cachorro muerda

En el mercado, hay juguetes específicos para cachorros que tienen molestias por el cambio de dentición. Los canes podrán centrar sus ganas de morder en estos objetos, cuando necesiten aliviar el dolor de su boca. Hay que tener en cuenta que los artículos caninos son solo de él. Si hay niños en casa, no debemos permitir que los utilicen para sus propios juegos. De esta manera el cachorro aprende, además, que la familia respeta sus pertenencias, igual que él debe hacerlo con el resto de los objetos de la casa.

Es un error ofrecer a un perro pequeño zapatillas o calcetines como juguetes

En cualquier caso, los objetos que el cachorro introduce en su boca deben estar seleccionados por los dueños. Es un error ofrecerle una zapatilla vieja o un calcetín que no se usa: asimilará que esos son sus juguetes y, cuando sea un animal adulto, los cogerá para mordisquearlos. Por ello los objetos lúdicos del cachorro deben ser específicos para él y no parecerse a objetos de la casa que no queramos que coja. "Es complicado corregir a un animal al que se le han permitido ciertas conductas desde pequeño, por ello hay que marcar normas básicas desde que el perro llega a casa", asegura el educador canino Gregorio Sánchez.

Dos errores que se deben evitar con el cachorro que muerde todo

1. Dejar que el perro pequeño nos mordisquee las manos es un error frecuente que se debe eludir. El cachorro debe entender que debe acatar ciertas normas y que hay comportamientos que están prohibidos, como hacer sus necesidades en casa o morder las manos de los dueños. "Si se permite que el animal nos mordisquee, se le transmite un mensaje equivocado, ya que creerá que él es líder y quien manda en casa", afirma Sánchez. Por lo tanto, hay que evitar este comportamiento con un "no" rotundo.

2. Jugar al "tira y afloja" es otra equivocación. Algunos dueños caen en el error de jugar al "tira y afloja" con el cachorro, es decir, la persona tira de un lado de una cuerda (o una tela) y el animal, del otro extremo. Con estos juegos se estimula el comportamiento de mordedor compulsivo del cachorro. "Con este tipo de actividades se entra en el terreno de la competición y cuando el cachorro gana, refuerza su comportamiento, e incluso, gruñirá en cuanto se le lleve la contraria", añade Torres.

¿Por qué el cachorro destroza la casa en ausencia del dueño?

El can, desde que es pequeño, debe aprender a enfrentarse a la ausencia de sus dueños durante momentos puntuales del día. Hay cachorros que traducen su rechazo a la soledad con destrozos en la casa. Un cachorro que ha paseado y realizado actividad física (juegos y paseos) estará más relajado antes de quedarse solo. Hay que dejar al perro provisto de comida y agua suficiente, así como acompañado de sus juguetes de mordisqueo, para que esté entretenido durante la ausencia de sus dueños.

En cualquier caso, los cachorros que comparten el hogar con otros animales, ya sea otro perro u otro gato, se sienten más acompañados e invierten más tiempo en jugar con su compañero que en morder lo que no deben.

Cinco pautas para educar al cachorro de perro

1. La paciencia es fundamental para educar al cachorro. Es más práctico disfrutar de su etapa de travesuras que estresarse como consecuencia de su comportamiento. A partir del año, el perro deja de ser un cachorro. Es una fase de su vida que nunca regresa, así que es mejor vivirla de manera positiva.

2. El mordisqueo es necesario para el pequeño. Por ello, hay que dejarle claro desde que llega a casa lo que se puede morder y lo que no.

3. Los zapatos, calcetines y juguetes infantiles no se deben ofrecer al cachorro como objetos para morder o jugar.

4. La educación basada en el refuerzo positivo es la mejor forma de aprender para el perro. Nunca se debe usar la violencia física con el animal. Este tipo de métodos genera graves y crueles secuelas en el animal, además de adultos inseguros y miedosos.

5. La coherencia es una baza importante para lograr que el cachorro acate las normas. Si se le prohíbe morder los zapatos, la orden debe ser siempre la misma y todos los miembros de la familia deben actuar en esa línea.

¿Cómo evitar que tu cachorro lo muerda todo?

Aquí tienes 5 consejos para lograr que tu cachorro muerda todo lo que encuentre. 👉 SUSCRÍBETE A NUESTRO CANAL: https://goo.gl/EtqGcf. ¿TIENES ALGUNA DUDA? Pregunta gratis a nuestros veterinarios online: http://goo.gl/XAGuVH.

A continuación, analizamos algunas de las causas más habituales por las que nuestro cachorro puede mordisquear objetos y mobiliario de la casa de forma desproporcionada, y cómo prevenirlo:

1. Conducta exploratoria del cachorro.

Los cachorros son sumamente exploradores, les encanta descubrir cosas nuevas, y ello incluye los objetos que tiene a su alcance. Una de las formas de explorar y reconocer objetos y nuevas texturas es cogiéndolos con la boca y mordisqueándolos. La conducta exploratoria del cachorro es totalmente normal.

Ante estas situaciones, si vemos a nuestro cachorro mordisquear muebles o alguna de nuestras pertenencias, debemos reconducir su conducta hacia un juguete suyo, de forma que consigamos que deje de morder nuestros objetos y se centre en sus juguetes.

2. Salida de dientes.

Los cachorros nacen sin dientes, y en torno a las 3-4 semanas aparecen los caninos superiores, a los que preceden el resto de piezas dentales (en total 28). A partir de los 4 meses aproximadamente, empiezan a cambiarlos, sustituyendo los dientes de leche o deciduos por los definitivos (un total de 42).

Ambos procesos suponen ligeras molestias y dolor en las encías, que nuestro cachorro tratará de aliviar mordiendo algunos objetos. Por ello, es importante proporcionarle juguetes blandos que puedan morder sin sufrir daños. No es recomendable usar juguetes indicados para adultos ni huesos, ya que su dureza podría producir problemas en la boca en desarrollo del cachorro.

3. Falta de inhibición de la mordida.

Mediante el juego con sus hermanos y su madre, el cachorro va aprendiendo a modular la fuerza de su mordida, es decir, aprende donde están los límites al morder. Cuando un cachorro muerde a otro demasiado fuerte, éste chilla y detiene el juego al instante. De esta forma, el perrito aprende que debe morder más suave para continuar el juego.

Esta es una de las razones por las que no es conveniente destetar a los cachorros antes de las 7-8 semanas, ya que los perritos destetados demasiado pronto a menudo muestran una falta de inhibición de la mordida, lo que se traduce después en un juego muy brusco con otros perros y con nosotros.

Respecto a esto último, si nuestro cachorro nos muerde demasiado fuerte cuando jugamos con él, deberemos dar un grito y parar de jugar al instante. De esta forma, irá aprendiendo a controlar su fuerza cuando juegue con nosotros, y evitaremos así que nos pueda hacer daño al mordernos.

Por lo general, se recomienda no jugar con el perro usando nuestras manos o pies, es preferible usar juguetes u objetos que podamos lanzar o que permitan al perro forcejear sin necesidad de tocarnos las manos.

4. Falta de estimulación (aburrimiento).

Los cachorros son particularmente activos y necesitan buenas dosis de ejercicio y estimulación, siempre moderados para no saturarlos ni agotarlos.

Si esta estimulación tanto física como cognitiva es muy pobre, nuestro cachorro podrá buscar la forma de entretenerse, cogiendo y mordiendo objetos y pertenencias del propietario.

Por ello es muy importante dar los paseos necesarios con el cachorro (tomando las debidas medidas de seguridad hasta que tenga todas sus vacunas), jugar con él y proporcionarle enriquecimiento ambiental.

5. Ansiedad por separación.

Mediante el destete, la madre enseña a los cachorros a ser independientes y desapegarse de ella. Muchas veces tendemos a colmar de atenciones a nuestro cachorro cuando llega a casa, prestándole atenciones continuas o no dejándolo solo en ningún momento. Esto hace que se genere un hiperapego entre el cachorro y nosotros, que puede dar lugar con el tiempo a un problema de ansiedad por separación cuando por primera vez no nos tiene con él. Como ya vimos en anteriores artículos, uno de los síntomas de este problema de conducta es la destructividad cuando el perro se queda solo, debido a la ansiedad que esto le genera.

Por ello, es fundamental habituar a nuestro cachorro a estar solo en ciertos momentos, aumentando progresivamente el tiempo de soledad, y por otro lado debemos evitar prestarle atención de forma continua para que aprenda a estar tranquilo aunque esté solo o no le estemos prestando atención.

Son varias las causas por las que nuestro cachorro puede ser especialmente destructor en casa. Algunas de estas razones son normales debido a procesos naturales de la edad, mientras que otras pueden deberse a un manejo inadecuado por nuestra parte. En cualquier caso, es importante tomar las medidas preventivas oportunas, redirigiendo la conducta del cachorro para que tenga objetos que mordisquear, como juguetes propios, evitando así que tenga que recurrir a los muebles de casa y a nuestras pertenencias. Por otro lado, debemos proporcionarle el ejercicio y la estimulación necesarias para evitar el aburrimiento, ya que éste puede ser la causa de que nuestro cachorro muerda y destroce todo lo que encuentre.

Adetcan es un proyecto formado por dos veterinarios etólogos y educadores caninos que prestan servicios de asesoramiento, prevención, diagnóstico y tratamiento de problemas de conducta en perros y gatos. El servicio es a domicilio. Estamos en Santiago de Compostela pero trabajamos en toda Galicia.

Por El Tiempo / GDA 03/29/2016 |00:00 a.m.

Muchas veces las personas se desesperan y deciden regalarlos.

Los perros que muerden los muebles, se comen las pantuflas, se llevan los zapatos, rasgan los cojines y acaban con todo a su alrededor suelen desesperar a sus dueños a tal punto que estos están dispuestos a abandonarlos, regalarlos, venderlos, mejor dicho, a deshacerse de ellos.

Pero el problema radica, por lo general, en que una persona o familia que decide tener un perro, generalmente busca un cachorro “y se les olvida que estos son como bebés, a los que hay que tener paciencia y educar”, cuenta la doctora Carolina Alaguna.

Cuando los perros son cachorros, entre el primer y tercer mes, están en una etapa de desarrollo dedicada a explorar con la boca y cogen todo con ella, se lo llevan y lo examinan.

Esto de morder todo lo que se encuentran a su paso también tiene que ver con la salida de los dientes. Alaguna explica que con los cachorros pasa lo mismo que con los bebés: morder cosas blandas les alivia un poco la molestia.

Por eso, la mejor forma de evitar que muerdan lo que no deben (zapatos, chanclas, medias, peluches, almohadas, muebles. ) es tenerles juguetes adecuados para que ellos muerdan. “No peluches, porque se pueden comer cosas que no les sientan bien, tampoco juguetes muy pequeños que se puedan tragar”, aclara la doctora.

En este sentido, es una ventaja adoptar perros adultos, que ya han superado esta etapa.

Otra causa para que los perros destrocen cosas es el aburrimiento, especialmente cuando son adultos. “Si no les ponen atención, si no tienen en qué distraerse, si no tienen alguna actividad física, si permanecen encerrados se aburren y buscan qué hacer, como morder lo que tienen alrededor”, explica la etóloga.

Para prevenir este comportamiento lo mejor es sacarlos a pasear a diario, tenerles juguetes adecuados y prestarles atención.

Otro es el caso, si se trata de ansiedad por separación.

Ladrar y ladrar hasta quedar sin aliento

Una de las quejas más frecuentes entre vecinos (y hasta motivo de querellas por convivencia) es un perro que ladra sin parar a toda hora. “Hasta pueden quedarse sin voz, quedar disfónico”, comenta Carolina Alaguna, médica veterinaria y etóloga.

Hay tres causas principales para que un perro haga esto. Una, que como los niños, también hacen ‘pataleta’ para llamar la atención de su dueño, porque quiere subirse a la cama o salir. “Si le pone atención, el perro entenderá que ‘ganó’ y así lo hará siempre”, dice la doctora. En este caso, aconseja, no hay que ponerles atención (como hacen los papás con los niños). “Ignorarlos por completo: ni mirarlos ni hablarles. Y si es el caso, apartarlos, rechazarlos por su actitud hasta que se calmen. Esto hacen las perras con sus crías cuando se ponen casonas, se dan la vuelta y ellos entienden que deben calmarse”, explica Alaguna.

El segundo motivo de los ladridos desesperantes puede ser por aburrimiento, porque el perro pasa mucho tiempo solo, encerrado, sin paseos ni juegos. Según Alaguna, “los perros son de alta energía, pueden correr dos horas seguidas y no se cansan, y nosotros los dejamos encerrados durante horas en la casa, haciendo nada. Pues se aburren, se desesperan y salen sus comportamientos primitivos como ladrar y ladrar”.

La solución obvia es no dejarlos solos tanto tiempo, sacarlos a pasear (así sea con un paseador de perros), ejercitarlos y dejarles juguetes con los que se entretengan mientras están solos.

Finalmente está la ansiedad por separación. Esta es frecuente en perros que han sufrido abandono, que han pasado de una casa a otra o que han sido adoptados. “Cuando tienen un hogar y se sienten cómodos, se encariñan con una o varias personas de la casa. Si ellas se van, no toleran estar lejos de esa persona, y ladran hasta que vuelve, así haya otros miembros de la familia en la casa”, explica la etóloga.

Estos casos requieren un acompañamiento de un etólogo para desapegar al perro del dueño, y que el animal aprenda a manejar la ansiedad.

¿Quién pasea a quién?

Hay muchos dueños de mascotas que terminan por no disfrutar el pasear a su perro porque es este el que los pasea. Sí, halan tanto que se ve al animal corriendo y el amo detrás con la lengua afuera tratando de atajarlo.

Esto puede pasar con perros que tienen mucha energía o son muy ansiosos (quieren salir, ver otros perros y halan para ir a donde ellos quieren), pero en general, no debería pasar, mucho menos si el perro es adulto.

“Esta circunstancia se ve con frecuencia y es porque la gente no sabe manejarlos y no le enseñó a su mascota desde cachorro a que debe ir con la correa al pie suyo, y que debe obedecer ciertas órdenes”, afirma Alaguna.

Y las órdenes a las que se refiere son básicas, como ‘quieto’, ‘ven acá’, ‘sentado’ o responder si lo llaman por su nombre. “Estas son necesarias, porque los perros necesitan entender que uno es su líder, para tener una convivencia sana entre humanos y ellos”, dice la experta en comportamiento animal.

Cuando el cachorro aprende a obedecer lo básico, puede ir aprendiendo cosas como caminar junto a su amo, a controlar sus impulsos y a no salir corriendo a penas le abren la puerta de la casa.

“Si empieza a halar, uno le dice ‘quieto’ y él responde y va entendiendo que deben caminar juntos”, comenta Alaguna.

En todos estos procesos de aprendizaje y adiestramiento son importantes los refuerzos positivos, es decir, premiar al perro cuando hace algo bien: si camina de manera tranquila, se le da una galleta. “Así ellos repetirán esa conducta y aprenden que es el comportamiento adecuado”, agrega Alaguna.

Si por el contrario, el perro sale como loco, usted debe quedarse quieto, llamarlo y esperar que regrese, para arrancar juntos.

Si ya está grande y es difícil de manejar, se puede modificar su conducta con la ayuda de un especialista. También se puede usar una correa halty, especial para perros que halan.

Video: Como #evitar que mi #perro #cachorro me #muerda (Agosto 2020).

Pin
Send
Share
Send
Send