Animales

Cómo evitar que mi gato se suba a la mesa

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En este artículo aprenderás varios trucos para aprender a cómo evitar que el gato se suba a la encimera.

Imagina un día cualquiera. Tú estás cocinando y tu gato está haciendo sus cosas en su arenero. Te ausentas un momento a por tu teléfono a tu habitación y, cuando vuelves, te encuentras a tu gato sobre la encimera.

Quizá te enfades o quizá no le des mucha importancia. Pero imagina otro escenario.

Imagina que en tu casa hay invitados y lo ven. Ven cómo la comida con la que les ibas a deleitar seguramente haya estado en contacto con las patas recién salidas del arenero. Qué vergüenza.

O aún peor. Ahora imagina que es el gato y la casa de unos amigos. Menos vergonzoso pero más asqueroso para ti si cabe.

Quieres un atajo?

Los consejos de un experto en gatos

Puede que el nombre de Jackson Galaxy no te suene de nada. Es normal, en España creo que no lo conoce ni Cristo.

El caso es que este hombre, además de presentar un programa de televisión en el que adiestra gatos, ha escrito un libro bastante exitoso (disponible sólo en inglés). En él nos enseña a diseñar nuestro hogar para que nuestro gato lo pueda disfrutar: Catification: Designing a Happy and Stylish Home for Your Cat (and You!) .

Este hombre es básicamente «El Encantador de Perros», pero para gatos. Que sinceramente, yo creo que tiene más mérito.

El caso es que una vez una bloguera le preguntó cómo mantener a su gato alejado de la encimera de la cocina.

A continuación te dejo sus opiniones y respuestas.

Primero, por qué saltan los gatos a las encimeras?

Los gatos ven nuestras encimeras como sitios de interés. Si sueles cocinar en tu casa, la encimera es un lugar en donde pasas bastante tiempo. Un lugar en el que estás manejando productos cuyos olores despiertan el interés de nuestros gatos.

Y ya no digamos si eres de las personas que, de vez en cuando, dejan caer algún trozo de comida para mantener a nuestro amiguito contento.

Entonces, hay remedio para mantener a los gatos alejados de las encimeras?

1. Una situación pegajosa

Un truco que a mí me ha funcionado bastante rápido es el de utilizar cinta adhesiva de doble cara.

El truco está en que, cuando nuestro gato salte a la encimera, verá que se le quedan las patas pegadas. Y puedes tener por seguro que esta es una sensación que todo gato odia. No te preocupes, no se harán daño siempre y cuando no compres cinta super resistente.

Te recomiendo que, en lugar de pegar la cinta directamente sobre la encimera, la pegues sobre una superficie suelta que puedas poner y quitar cada vez que vayas a cocinar. Por ejemplo, una plancha de contrachapado, que no te sale nada cara.

Prevención

Vamos a ver primero cómo prevenir que eso ocurra. Para ello es necesario que todos los miembros de la familia colaboren, ya que será suficiente con un despiste para que el gato sienta la necesidad de ir a coger ese delicioso trozo de comida. Sabiendo esto, se evitará dejar comida en las mesas y muebles, ya que si no percibe ningún olor que pueda atraerle, no tendrá la necesidad de investigar.

Durante la hora de la comida, es esencial no caer en la tentación de esa dulce mirada que nos pide un trocito de carne.

Una vez que el gato ya ha aprendido a que si se sube a la mesa obtendrá un premio (comida), cambiar ese comportamiento nos llevará tiempo, sobretodo si es adulto. Pero como decíamos al principio: todo es cuestión de paciencia y de constancia. Cada vez que veamos que tiene intención de subirse, le decimos NO firme pero sin gritar, y si no se sube le damos un premio.

También hay que evitar dejar comida en superficies de fácil acceso para nuestro peludo, pues de lo contrario el ejercicio no nos dará resultados positivos.

Nuestros peludos desean pasar todo el tiempo posible con nosotros pero, como haríamos con cualquier otro ser vivo, hay que ponerle ciertos límites siempre desde el respeto y el cariño.

2. Deja de decir «No»

Cuando vemos a nuestro gato sobre la encimera, lo que solemos hacer es gritarle «NO!», o «baja de ahí!». La cosa es que, por cada no que le soltamos a nuestro gato, necesitamos compensarlo con un «sí».

En este caso, lo mejor es habilitar en espacio en nuestra cocina específica para nuestro gato. Un lugar en el que le podamos hacer ver que ahí sí que puede estar mientras cocinamos. A los gatos les gusta estar en lugares elevados, por lo que una silla sería un buen lugar.

Cada vez que esté en ese sitio, dale una golosina para gatos para reforzar este comportamiento.

Si en tu casa hay más personas, asegúrate de que conocen las reglas para poder acelerar el proceso. Intenta tener siempre a mano las chucherías que le tengas pensado dar a tu gato.

Hasta aquí las recomendaciones de Jackson Galaxy. Las siguientes son otros trucos diferentes que he recopilado para ti.

3. Repele a tu gato

Como puede que ya sepas, el olfato de los gatos es mucho más sensible que el nuestro. Esto quiere decir que todo lo que podemos llegar a oler los seres humanos, ellos lo están percibiendo de manera mucho más fuerte.

Aquí es donde nos podemos aprovechar, y emplear aceites esenciales. Estos aceites a nosotros nos pueden oler muy bien, pero los gatos los detestan y no quieren estar cerca de ellos.

Ves por donde voy?

Solamente tienes que esparcir un poco de aceite por la encimera de tu cocina, y lo más seguro es que tu gato ni se acerque. Uno de los aceites que mejor funcionan es el aceite de menta. Además tiene la ventaja de dejar tu cocina con un aroma muy fresco.

Si prefieres preparar tus propios «repelentes» caseros para gatos, te dejo un enlace a WikiHow.

4. Un aterrizaje inesperado

Una técnica que yo no he probado, pero que te dejo un vídeo demostrando que funciona, es la siguiente.

Preferiblemente por la noche si dejas a tu gato andar por casa, cubre la encimera con papel de aluminio/plata. Normalmente los gatos, para subirse a las encimeras, lo hacen de golpe saltando desde el suelo. Es por ello que cuando lleguen arriba, pisarán el papel de aluminio, el cuál hará ruido y les meterá un buen susto.

Podríamos decir que esta es una terapia de shock. Pero si funciona, quizá solamente haga falta utilizar esta técnica un par de veces.

5. Una situación pasada por agua

Como último remedio y menos original, nos encontramos con el agua.

A qué gato le gusta mojarse? Pues sorprendentemente yo tengo unos vecinos cuyo gato se mete en la bañera él solito cuando la llena. Debe de ser algo rarito. Pero por lo general, los gatos odian mojarse.

Pues solamente debes de comprar una botella con pulverizador, llenarla con agua y cada vez que veas a tu gato portándose mal, fush! Chiringazo.

Te recomiendo que este método lo emplees solamente en verano, cuando hace calor y tu gato no se resfriará. En invierno mejor utilizar otras técnicas.

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¿Por qué los gatos se suben a los muebles?

Antes de entrar en materia, es importante primero preguntarse por qué se suben a los muebles, ya que de esta manera entenderemos mejor todo lo que significa ser un gato. Pues bien, nuestros peludos se suben a las superficies por una simple razón: porque se sienten seguros.

En la naturaleza tienen muchos enemigos, entre ellos otros felinos más grandes, por eso una manera de mantenerse con vida es subiéndose a los árboles. Pueden hacerlo: sus cuerpos están diseñados para ser ágiles, fuertes, y para mantener el equilibrio sin problemas hasta en los espacios reducidos.

Llegados a este punto puede que te preguntes por qué lo hacen en casa, donde no tienen (o no deberían tener) nada a lo que temer. La respuesta es porque es una reacción instintiva. Cuando los gatos se suben a una mesa por ejemplo, lo hacen siguiendo el instinto de supervivencia, y no podemos hacer mucho para cambiar esto.

No dejes que se suba cuando es cachorro

Lo más recomendable es no dejar que lo haga nunca. Y la mejor manera de enseñarle es empezando cuanto antes, pues el gatito tiene más facilidad para aprender que un gato adulto. Por lo tanto, cada vez que veas que tiene intención de subirse tienes que decirle ”NO” (firme pero sin gritar), y ponerte a jugar en el suelo con él.

En el caso de que no te haga caso, coge una golosina, pónsela delante de su hocico y dirígelo hacia el suelo. Cuando esté ahí, dásela y dale también algunas caricias como premio.

Dale un rascador (o varios)

El gato necesita trepar y saltar y para ello es imprescindible o bien comprarle un rascador o colocar estantes a diferentes alturas envueltos con cuerda de rafia o tela de peluche. Tanto una cosa como otra le van a gustar mucho, pues le permitirán controlar su territorio sin riesgo de ser molestado.

De esta manera, tus muebles estarán seguros y tu gato podrá hacer lo que más quiere hacer: ser y comportarse como lo que es, un felino.

Cánsalo (juega con él)

Para que un gato, sobretodo joven-adulto, no se suba tanto a los muebles lo que hay que hacer es jugar con él todos los días, cansarlo. Porque un gato cansado lo normal es que se vaya a dormir a su cama o a una silla, no encima de un escritorio.

Así que no dudes en dedicarle unas tres sesiones o así de juego con una duración de unos 20-30 minutos cada una (o hasta que veas que está cansado).

¿Cómo educar a un gato para que no se suba a la mesa?

Cuando un gato se sube a la mesa de forma repetida suele ser porque o se siente más seguro ahí, o porque hay comida. Entonces, en el primer caso, lo que aconsejo hacer es averiguar si se siente estresado por algo o alguien (por ejemplo: no termina de llevarse bien con el otro gato que tengas en el hogar, hay un perro que lo agobia constantemente, o etcétera), y a partir de ahí solucionar el problema, ya sea con ayuda de un profesional o sin ayuda, por otra parte, si lo que pasa es que hay comida, lo ideal es ponerle un plato -de una comida para gatos que le guste mucho, como las latas- para él solo en el suelo.

¿Qué hacer para un gato no se suba a la encimera?

Si tu gato se sube a la encimera, empieza a darle de comer ANTES de sentarte, a ser posible latas o comida que no suelas darle. Con el paso de los días, irás viendo que va perdiendo interés por la encimera, y que solo irá a la cocina a que tú le des de comer.

Otra opción es que la decíamos antes, la de ofrecerle una golosina y dirigirlo hacia el suelo, dándole una caricia cuando pise dicho suelo y dejando que se coma su premio con tranquilidad.

El hacer ruidos, aunque no te vea, y ya ni digamos utilizar una pistola de agua para disuadirlo son medidas que, más que ayudar, lo que van a hacer es asustarlo. Así puede que consigas que no se suba a ningún sitio, pero vivirás con un animal que tendrá miedo cuando pase por su lado.

Mi gato se come mi comida, ¿cómo evitarlo?

Cámbiale su comida. Sí, sí. Cuando un gato sano se come la comida para humanos es porque la que le damos no le gusta o no tiene tanto sabor como la que comemos nosotros. Así de simple.

Cuando esto pasa, lo que hay que hacer es asegurarnos de que lo que le damos es realmente un alimento completo, sin cereales, y rico en proteína animal, si no lo es, tocará cambiarle la marca. Asimismo, podremos mejorar el sabor del pienso humedeciéndolo con caldos de carne que no lleven ni ajos, ni cebollas ni pimientos.

Y por supuesto, no hay que darle ni un trozo pequeño de lo que estés comiendo, por mucho que te mire con esa carita de inocente que todos conocemos.

A los gatos les gusta mucho subirse a los muebles, pero hay veces que no tienen permiso para hacerlo. Si no te acabas de fiar y quieres proteger todavía más tu sofá, te invitamos a leer este artículo.

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