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Cómo hacer que mi perro no se suba al sofá?

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Los sitios de descanso y la cercanía con el dueño son elementos fundamentales para nuestra mascota. Pero se trata de un privilegio que debemos dosificar. Suele suceder que tendemos a humanizar las conductas de nuestros perros sin reparar apenas en el significado que tienen nuestros actos para ellos. No tenemos que olvidar que son una especie diferente a nosotros y sus necesidades y su forma de asociar las cosas son diferentes a las nuestras, como sucede con el sofá.

La influencia del carácter del animal

Con frecuencia tenemos en casa perros con problemas de ansiedad, demasiado apego con sus dueños, algún tipo de agresividad y otras cuestiones similares. Si nuestro perro muestra conductas dominantes, el hecho de descansar en un lugar alto y privilegiado de la casa puede agravar estas conductas, aunque no lo parezca. Si nuestro amigo está demasiado apegado a nosotros y sufre ansiedad cuando no tiene nuestra compañía, de nuevo el estar con nosotros en ese lugar puede empeorar el problema.

Si tenemos un perro equilibrado que no tiene ningún problema de conducta,podría dormir esa siesta plácidamente con nosotros en el sofá, ya que no hay ningún problema que podamos agravar.

Algunas rutinas como un insuficiente ejercicio físico o mental, exceso de privilegios, etc., pueden provocar en nuestro perro problemas de comportamiento. Es útil como pauta para no empeorar una situación que ya tenga nuestro can o simplemente para evitar que lo tenga, Por eso no es aconsejable que suba en nuestra compañía al sofá.

Aunque no tiene por qué ser una consecuencia directa el subir al sofá y los posteriores problemas de comportamiento, son factores que pueden ocasionar dichas situaciones.

Creando buenos hábitos

La razón de estas precauciones es que nuestros perros no consiguen entender la razón por la cual ese recurso (el sofá) es accesible algunas veces pero otras no. En su psicología canina, esta diversidad de permios les puede ocasionar frustración y una incipiente agresividad.

Los perros sonanimales de hábitos con buena retentiva y posiblemente si en su etapa de cachorros lo tomábamos en brazos en el sofá o incluso en la cama para acariciarlo, es lógico que al crecer entienda que esta conducta está aprobada por nosotros y que es un lugar permitido. Para evitar esta costumbre, lo mejor es que desde muy pequeños siempre les mostremos nuestro cariño desde el suelo, para que no asocie las demostraciones de cariño con el sofá o cama.

También se da el caso de que simplemente suben porque el sofá tiene nuestro olor y en nuestra ausenciaes muy agradable para ellos estar en contacto con algo que les recuerda a nosotros.

La mejor forma de ‘regañar’ a nuestra mascota

Cuando sorprendemos a nuestra mascota en el momento que está subido en el sofá o en cualquier mobiliario de la casa, debemos regañarle enseguida y nunca dejarlo pasar. Nos acercaremos a él con suavidad, lo invitaremos a bajar sin violencia y de forma contundente diremos un “NO”. De esta forma el animal entenderá que no está bien subirse donde estaba y que no tiene nuestra aprobación.

Repetiremos esta acción muchas veces, teniendo en cuenta que la paciencia y la constancia son la clave del éxito. Premiaremos al animal cuando consigamos que permanezca en el suelo sin subir para que se sienta recompensado y comprenda que está haciendo lo correcto.

Si pretendemos eliminar el riesgo de que el perro suba al sofá o haga algún desastre, lo mejor es cerrar la puerta de la estancia, si esto no es posible por la razón que sea y hemos intentado llevarlo a cabo “por las buenas”, lo siguiente será tomar medidas más extremas.

Elementos que cubren el sofá

Otra solución muy útil es cubrir el sofá con una sábana o colcha y rociarla con abundante ambientador, colonia o cualquier repelente de los que encontremos en el mercado para perros. Generalmente a los perros no les gusta este olor y al cubrir se elimina el rastro que ellos normalmente suelen dejar. Si repetimos esto durante varios días dejará de subir.

También se puedecubrir los bordes del sofá con papel de aluminio o latas vacías, así, si intenta subir, probablemente el ruido le asuste y después de varios días opte por no subirse más.

Cuando hayamos conseguido que el animal deje de subir al sofá, hemos de mantener este criterio con firmeza y no dejar que suba más. Si cambiamos, todo el trabajo desarrollado no habrá servido para nada.

Si lo anterior no sirve de nada, lo que nos queda esbuscar la ayuda de un adiestrador.

Primer paso: fijar las normas del hogar

Es muy importante que decidas si vas a dejarlo subir o no. La educación del perro va a depender mucho de ello. Si por regla general no dejas que se suba pero un miembro de la familia siempre le invita a subir, es muy probable que el perro se confunda. Toda la familia debe seguir las mismas normas. Ahora bien, hay dos supuestos que debemos analizar antes de explicarte cómo evitar que el perro suba al sofá:

  1. No quiero que mi perro se suba al sofá: si no quieres que se suba al sofá no le dejes hacerlo nunca. Es fundamental que seas constante y no desistas si al principio no te hace caso. No hagas excepciones, pídele que baje tan pronto como intente subir.
  2. Quiero que se suba ocasionalmente: si bien puedes enseñar a tu perro a subir y bajar del sofá, así como ir a dormir s su cama, lo cierto es que es muy confuso para el perro que unas veces le dejes subir y otras no, además de frustrante. Si quieres que tu perro suba al sofá de vez en cuando deberás dejarle acceso libre y, de lo contrario, evitar que suba en todas las ocasiones.

¿Cómo evitar que mi perro suba al sofá?

Olvídate de los gritos, las riñas y los "retos", si quieres que tu perro no suba al sofá deberás enseñarle qué significa la palabra "baja" realmente, así que el segundo paso será utilizar el adiestramiento para que asocie la palabra "baja" con el hecho de bajar del sofá y "sube" con el hecho de subir.

Busca en el exterior un sitio donde puedas practicar, pero atención, no debes hacerlo en un sofá, sino en un escalón, banco de la calle, etc.:

  1. Hazte con snacks para perros y ofrécele uno.
  2. Mueve tu mano y guíale hasta el escalón, para que suba, utilizando la palabra "sube".
  3. Una vez arriba prémialo con un snack.
  4. Ahora repite el procedimiento haciéndole bajar, mientras utilizas la palabra "baja".
  5. Repite hasta que tu perro comprenda el ejercicio.

Recuerda que las sesiones de adiestramiento canino deben ser cortas e intensas, por ese motivo, ofrécele un descanso a tu perro y reanuda el ejercicio media hora más tarde.

Ahora que ya sabe más o menos qué significa "sube" y "baja", empieza a practicar sin guiarle con los premios, sino únicamente con la mano. Eso sí, cada vez que baje y suba deberás premiarlo, lo que no vas a hacer es guiarle con la comida. Repetirás este ejercicio tantas veces como sea necesario, preferiblemente realizando entre 2 y 5 sesiones al día, hasta que tu perro comprenda el significado exacto de ambas palabras.

Una vez comprendido el ejercicio, cada vez que tu perro suba al sofá debes pedirle que baje, recuerda: utilizando siempre la misma palabra. A base de repeticiones, tu can aprenderá que el sofá no es un sitio para subirse. No olvides ser muy constante y seguir siempre las normas.

¿Cómo evitar que mi perro suba al sofá cuando no estoy en casa?

Tal vez has conseguido que no se suba delante de ti al sofá pero cuando vuelves a casa te lo encuentras durmiendo en él o bajándose rápidamente cuando entras por la puerta. Es un problema que muchos propietarios tienen y no tiene fácil solución. Lo único que podemos hacer es impedírselo físicamente. Es decir colocando objetos como una silla tumbada o algunas bolsas de plástico. Así no le será cómodo ni agradable subirse a él. Es una medida que con el tiempo podrás ir eliminando.

Si deseas leer más artículos parecidos a ¿Cómo hacer que mi perro no se suba al sofá?, te recomendamos que entres en nuestra sección de Educación básica.

Haz que el sofá sea un lugar incómodo para él

Si no tienes mucha paciencia o tu canino no es muy obediente, esta es otra medida que será sumamente efectiva, ya que consiste en hacer de este sitio un espacio en el que tu amigo no se sienta cómodo, lo cual hará que lejos de ver el sofá como un lugar para descansar, lo mirará como algo aburrido a lo que no querrá ni acercarse.

Para lograr este hecho solo debes cubrirlo con una manta bañada en colonia o algún tipo de ambientador, ya que los perros no solamente detestan esta clase de olores, sino que pueden detectarlo desde lejos gracias a su inigualable olfato, por lo que ni siquiera querrán acercarse a este espacio.

Así mismo, otra gran solución es cubrir los bordes del sofá con latas vacías o cualquier otro objeto cuyo material haga que suene mucho al caer, para que al momento en que tu peludo compañerito se suba, estas caigan y lo asusten por el ruido, debido a que esto es sumamente molesto para los perros, y en muchas situaciones suele alejarlos de algún sitio en particular.

De igual forma, otra solución que resulta efectiva, aunque un poco costosa, es comprar el parche Scat Mat, el cual se coloca sobre el sofá para evitar que tu canino se suba, gracias a que este dispositivo activa sus sensores de presión para luego activar una alarma que no se apaga hasta que el can se baja.

Ofrécele a tu perro un espacio más acogedor

Esta es sin ningún tipo de dudas la opción más sana que puedes tomar si deseas evitar o eliminar este problema, ya que no harás sentir incómodo a tu canino con los fuertes olores o los molestos ruidos, y él no se subirá más al sofá ya que preferirá el espacio que le otorgues.

Uno de los mejores rincones que puedes hacer para él es una camita que sea tan cómoda y acolchada como los almohadones de tu sofá, debido a que la comodidad que sentirá en este espacio que le brindes no la cambiará jamás.

Si tu perro tiene cierta edad y esto es nuevo para él, un buen truco es habilitar este nuevo espacio en el mismo lugar en el que esté el sofá, ya que aún cuando al principio siga optando por este, en el corto plazo sentirá curiosidad y decidirá recostarse un rato en la nueva camita.

De igual forma, otro buen truco es colocar este nuevo recinto para tu canino en el lugar en el que tú duermas, o al menos lo más cerca posible, ya que el sitio favorito de todos los perro es el que huela a su amo, por lo que si lo haces tu pequeño amigo de cuatro patas se olvidará para siempre del sofá.

Si cumples alguno de estos trucos, no tendrás más este tipo de inconvenientes.

Pero… ¿Por qué se suben al sofá?

En muchos de los casos el núcleo del problema se encuentra en el inicio de la relación con el perro, ya que cuando el perro es cachorro normalmente se suelen dejar subir al sofá o a la cama y ellos asocian que ese acto está permitido.

En otras ocasiones, el momento que elige el perro para subir al sofá es cuando no estamos en casa. Esto es así debido a que el sofá mantiene nuestro olor y subirse en él le hace estar más cómodo y tranquilo.

Además, otro de los errores que solemos cometer y es por lo que se suben al sofá, es que no les proporcionamos una cama para poder echarse o si la disponen no es lo suficiente cómoda para ellos, por lo que el sofá es el lugar más cómodo de la casa para poder elegir.

¿Cómo lo educo?

Para poder solventar el problema y hacer que el sofá no sea el lugar favorito de nuestro perro para descansar, lo primero que tenemos que tener claro es si queremos que el perro se suba al sofá o no y si queremos que suba alguna vez.

Si queramos que nuestro amigo canino pueda subir alguna vez, pero sólo cuando nosotros se lo ordenemos, hay que realizar una educación muy constante. Para ello, cuando el can ya respete el sofá y haya entendido que no es un juguete, puedes invitarle a subir siempre que estés tú en el sofá. Una vez que te levantes del mismo, debes de ordenarle que se baje y que se vaya a su cama. Si este sistema se repite constantemente, lo conseguirás.

En cambio, si no quieres que se suba nunca al sofá, es imprescindible que todos los miembros de la familia lo comprendan y nunca le dejen subir, ya que si alguno de ellos se lo permite, el perro no entenderá el porqué y subirá las veces que vea conveniente.

Una vez entendido esto es imprescindible seguir las siguientes pautas:

  • Cuando veas que el perro está subido al sofá debes acercarte a él y regañarle enseguida, invítale a bajar del sofá, eso sí, siempre sin violencia y de forma contundente dile “NO” o “ABAJO”, así entenderá que subirse al sofá está mal y no permitido. Es muy probable que esto se tenga que repetir en continuas ocasiones, pero si lo realizas con constancia y paciencia, conseguirás tu objetivo y no volverá a subirse al sofá.
  • Está demostrado que la educación canina que más funciona es la positiva, por lo que es importante que se premie al can cuando se mantenga en el suelo sin subir al sofá. En algunas ocasiones también funciona premiar al perro cuando obedece y se baja del sofá, pero si el perro está muy encaprichado con el mismo no es recomendable esta opción.
  • También podemos cubrir el sofá con sábanas o mantas y rociarlas abundantemente de ambientador, colonia o repelente educador canino, olor que no les gusta a los perros y hará que subirse al sofá se convierta en un momento amargo, por lo que no lo volverán a hacer.
  • Otra de las opciones que funcionan muy bien es poner en los bordes del sofá papel de plata o latas, lo que provoca ruido cuando se sube el can. Y como todos sabemos, el ruido asusta al animal y lo más probable es que no vuelva a pisar el lugar.
  • Como ya hemos comentado anteriormente, que el animal tenga una cama cómoda es imprescindible, por lo que es recomendable que se disponga de una y que se coloque al lado del sofá para que el animal se encuentre arropado de igual manera que si estuviera encima del mismo.

En muchas ocasiones, aun habiendo realizado estas pautas, lo único que conseguimos es que el perro no se suba al sofá mientras estamos en casa, pero cuando nos vamos, vuelve a ser el rey del sofá, bajándose velozmente del mismo en cuanto oye la puerta pero dejando pruebas como pelos y babas, lo que indica que ha estado habitado por él.

Para ello, podemos cubrir el sofá con elementos que impidan que el animal suba al mismo. Es importante que los mismos no dejen ningún espacio para que se pueda acomodar ni que sean planos para que se suba en él.

Si esto no funciona, la solución más drástica es cerrar la puerta del salón para así poder evitar que se suba al sofá o acudir a un experto.

Educar al perro desde cachorro es la solución más fácil para evitar que se suba al sofá. No obstante, si esto no ha sido posible, seguir estas pautas de forma constante, con paciencia y, sobre todo, sin violencia, permitirá que podamos cumplir con nuestro objetivo.

*Advertencia. El artículo de Rexpetfood.com muestra opiniones y recomendaciones del equipo profesional de Agroveco, no son diagnósticos. Para cada caso o problema particular, os recomendamos que contactéis con un profesional que haga el diagnóstico “in situ”.

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